CUIDADO CON LOS ANFITRIONES DEL GRUPO CELULAR


Por Henry Preza.

El sistema celular no debe tomarse como algo donde se tomaran decisiones a la ligera. Por el contrario, debe ser muy disciplinado, y a la vez, muy ordenado en cuanto al proceder en todos los aspectos.

Uno de los problemas que he notado en aquellas iglesias donde se comienza con el sistema celular es la de elegir anfitriones inapropiados para las células permanentes. Algunos líderes o supervisores con el afán de abrir varias reuniones a la vez se van abriendo células sin saber donde lo hacen. El problema de esto es que en lugar de ser una bendición se vuelve una maldición. Si usted elige a un anfitrión inapropiado para el trabajo celular sólo estará afectando el sistema. No podemos elegir gente de mal testimonio ni tampoco inconversos para las reuniones permanentes. Ni siquiera de otras congregaciones porque los hermanos de otras iglesias tienen una visión diferente, y además no se puede servir a dos señores. No porque ellos sean malos sino porque el ser anfitrión permanente requiere responsabilidades permanentes con los invitados y el trabajo celular de la iglesia.
Usted puede abrir tres reuniones a la vez. En cualquier lugar. Todos le felicitaran. Pero, si esos lugares son inapropiados así como se abrieron se cerrarán.

Supongamos que usted abre reunión en la casa de un hermano que tiene problemas familiares con su esposa y todos los vecinos pasan oyendo sus discusiones. La gente no asistirá y si asiste será solo para ver que tan sinvergüenzas son los hermanos que abrieron reunión en ese lugar. Después el nombre de la obra hecha por usted será manchado y eso marcará un mal precedente para futuras reuniones. Al final se cerrará y al fin entenderá que ese trabajo fue en vano.

Algunas características de los anfitriones deben ser:

I. De buen testimonio: No puede ser una persona que tenga malas actitudes. Que no sea alguien que lleve una vida doble. Si usted abre una reunión en la casa de alguien de mal testimonio después se arrepentirá. Que sea hospedador, amable con las personas, de una familia estable y temeroso de Dios.
II. Que haya conocido al Señor y sea bautizado en agua: Un nacido de nuevo, pues, la reunión será un medio por el que otros nacerán de nuevo y ellos necesitan ver en el anfitrión un modelo de cristiano. Que sea bautizado en agua, pues, es un mandato del Señor y así estará mostrando plena obediencia a Dios.
III. Que este involucrado en la iglesia por lo menos 6 meses: Por lo menos en la iglesia es un requisito para los anfitriones. Cuando alguien viene de otra iglesia nosotros vemos así esto. Porque en 6 meses la persona ya se definió, ya entendió como básicamente es la iglesia y ya ha estado involucrado en el trabajo. Si no ha estado involucrado en el trabajo celular al menos este tiempo la persona vendrá con ideas diferentes y querrá las cosas a su manera. Todos sabemos que no puede ser así.

PARA LOS QUE SE APRESURAN ABRIENDO CÉLULAS.

Estas palabras se las dedico a todos aquellos que están apresurados para abrir células sin pensar en sí estas células son la voluntad de Dios. Aquí hay algunas reglas fundamentales para abrir una célula. Las aprendí en una conferencia celular hace seis años:

I. Que cada célula tenga su líder: Esto significa que no se puede abrir una célula sin líder. Estoy en desacuerdo que un líder tenga a cargo dos células. Es mejor cerrarla hasta que ya tenga líder. Hace algunos años, cuando nuestro pastor comenzaba sus conferencias en la iglesia, tuvo que cerrar 400 células hasta que ya tuvieran su líder (No estoy seguro de este dato aunque si de la mención de haber cerrado células). Entre ellas, cerró unas porque los líderes no tenían el bautismo del Espíritu. Cuando el dijo eso en una conferencia me quedé asombrado. Pero, al final las células se reabrieron lentamente y hoy el sistema está más fuerte porque ya no se trabaja con estos impedimentos.
II. Que cada célula tenga colaboradores: Algunos líderes son anfitriones y a la vez colaboradores. Es mejor que cada célula antes de abrirse ya llevé por lo menos dos colaboradores más el anfitrión y el líder. Con cuatro hermanos ya se está hablando de una mejor forma de delegar, de repartir el trabajo y un mejor trato a las personas. Antes de abrir una célula usted debe responderse estas preguntas: ¿Cuántas personas serán los colaboradores? ¿Quiénes están dispuestos? ¿Será conveniente esta distribución?
III. Que cada célula tenga un anfitrión fiel: Lo que hemos venido hablando y hemos repetido varias veces. El anfitrión debe tener las características de un buen anfitrión. Que tenga la disposición de recibir a cualquier persona. Que colabore con su líder y ame a las personas. Sino es así porqué usted abrirá una célula en la casa de una persona pedante u orgullosa. No tiene sentido.
IV. Que cada célula sea planificada: Nosotros incluso tenemos el cuidado de planificar el mejor momento para abrir una célula. Visualizamos la fecha, preparamos a los invitados con anticipación y entonces la abrimos. Damos a conocer a nuestros anfitriones antes de abrir la célula y oramos por ella una semana antes en el momento que se produce la planificación. En la célula madre se anuncia la partición y se habla sobre cómo quedarán las dos células.

Si usted no puede cumplir con estos aspectos el abrir la célula es algo cuestionable. Lo mejor es que espere hasta poder abrir células que sean verdaderamente permanentes. Si no sólo se estará engañando. No se trata de sólo abrir células sin pensarlo. No es una cuestión de alardear con números sino de hacer las cosas correctamente.

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