EL LÍDER Y LA ORACIÓN


Por Henry Preza.

La Biblia dice: “Orad sin cesar.”[1]Es sin duda uno de los pasajes más conocidos de la Biblia, y a la vez uno de los menos practicados.

No conozco a un líder de oración que no tenga crecimiento en su célula. Aún cuando este crecimiento tarda en llegar, está comprobado que un líder de oración alcanza sus metas más rápidamente que uno que no ora. La oración nos abre paso en los lugares más desiertos y áridos dónde podamos estar.
Es muy común escuchar al pastor David Cho[2] decir en sus enseñanzas, cuando habla de la oración, las siguientes palabras: “No hay lugar cerrado al evangelio que Dios no pueda abrir cuando se ora.” Creo haber escuchado eso más de cien veces. Sin duda, el ejemplo de la Iglesia del Evangelio Completo, en Yoido, Corea del Sur, es claro. Una iglesia de líderes fervientes en oración que conquista la ciudad de Seúl y sus alrededores. Si usted va a Corea se dará cuenta de lo que le digo.

Pero, no solamente los coreanos son capaces de lograr eso por medio de la oración. Usted como líder puede tener resultados similares si se dedica a orar por la célula todos los días. Ore constantemente por los miembros de su célula, ore por los que no conocen al Señor. No deje de orar por ellos hasta que se conviertan a Jesús. Ore por las metas, pues, estas no serán nada sino van abonadas con la oración.

No solo ore usted. Motive a los miembros de su célula a orar constantemente. Dedique un tiempo específico a la oración de su célula todos los días. Líder que ora jamás deja de crecer.

El orar le abrirá las puertas en cualquier lugar. Es como la tarjeta de presentación que hace que Dios bendiga las células.

Si usted no ora por su célula demuestra que no está interesado por ella. Y ten por seguro que DIOS no te bendecirá sino te ve interesado por ella.

No solamente ore por la célula sino por sus anfitriones y colaboradores. Es la oración el arma fundamental de todo líder de célula. La oración te da una nueva visión, te fortalece, te anima, te inspira, te hace mirar las cosas como Dios las ve. Después de cada oración no te levantarás igual. Pero, no solamente ore, sino deje que Dios le hable.

Hace poco le pregunté a un pastor cuál era la responsabilidad más grande que él sentía. Él me respondió: “La responsabilidad más grande que siento es la de escuchar la voz de Dios, si tan sólo estoy seguro que Dios me pide algo sin ninguna duda lo haría.”

A sí mismo el líder celular debe buscar la oración como un recurso para escuchar la voz de Dios. Si usted escucha a Dios, no se equivocará jamás.

Josué oró y el sol se detuvo. Ana oró y Dios le permitió concebir a Samuel. Elías oró y descendió fuego del cielo. Es la oración un arma poderosa para conquistar las almas.

Toda iglesia celular que prospera es a la vez una iglesia de oración. No se puede desligar una cosa de la otra.

Si deseas como líder tener bendición en tu célula no dejes de orar incansablemente hasta que hayan frutos. Pero, persiste. Muchos se detienen al no ver resultados, pero, si lo quieres lograr no te desanimes, las bendiciones vendrán en el tiempo de Dios.

[1] 1 Tesalonicenses 5:17
[2] Pastor de la Iglesia local más grande del mundo. 25000 células, 750000 miembros asistiendo a ellas.

You can leave a response, or trackback from your own site.
Powered by Blogger